lunes 25 de julio de 2011

Las increíbles aventuras de la Tte Bocatto (parte II)

El comienzo
Porque todo debe tener un comienzo,¿no?

Era el año 1990 y la tierra vivía en paz o eso creía una pequeña niña que vivia en Buenos Aires, Argentina.

La niña, en cuestión tenía apenas 6 años y cursaba el preescolar, famoso invento que ayudaba a los padres a criar a sus hijos mientras ellos trabajaban. Tenía salvaje muy a pesar de sus padres, era la enfant terrible del jardín, cuando la maestra decía de pintar con crayones ella agarraba las tijeras, cuando la maestra decía hacer ronda, ella se iba contra la pared, todo por una cuestión de ir contra el orden mayor. La rebeldía parecía ser su leimotiv ya desde temprana edad, comenzó a leer a penas los 3 años y no, no leía cuentos infantiles, los Hnos. Grimm le parecían sosos e infantiles, terriblemente desactualizados. Ella leía el diario que su padre olvidaba por ahí cuando ya lo había leído.
Pero retomemos lo del jardín ya que ahí comienza la verdadera leyenda, o eso es lo que les quiero hacer creer

-Bocatto, podés venir con tus demás compañeros a hacer la ronda?- la maestra inútilmente trataba de intimidarla, de atraerla con juegos

- No señorita, estoy haciendo una nave espacial con esta caja, porque quiero ser astronauta- Antes de terminar la frase la risotada de la clase en gral era tan estripitosa que los vidrios de las ventanas temblaban y se escuchaba desde la calle. - Ríanse no me importa, ya me verán mientras ustedes serán todos almaceneros o empeladuchos de una empresa estatal- su enojo le hacía sacar todo lo que leía de los diarios de su padre.
En eso en el fondo del aula una niña vestida de rosa, con dos coletas en el pelo y una muñeca de kitty se acerca y le dice

-Si querés puedo ayudarte a construir tu nave- Bocatto la mira de arriba abajo no sabe si con extrañeza porque nunca había visto algo tan rosa en su vida, salvo la pantera rosa, famoso dibujo, que no merece que detallemos por ahora, o con sorpresa porque nadie en esa sala se había prendido en sus juegos desde que tenía uso de razón, o mejor dicho desde que comenzó el año escolar para ser más exactos
- Bueno, ¿como te llamás?- a regañadientes la acepta, pero porque sabe que va a necesitar una copiloto

- Clarita, vos?

- Capitán Bocatto,

-Ahhh – Clarita estaba dudando mucho si seguir con ese juego o volver con su kitty y su vestidito rosa

-De ahora en más serás la suboficial- y gira para ver el apellido en la mochila que andaba por ahí, la reconoció porque era…rosa.- Cabo Thorne

-Iupi! Soy cabo!! , capitán, capitán, ¿qué es un cabo? – tirándole de la manga a Bocatto quería sacarse esa duda existencial.

-Ufffffffff.

Una semana después

-Cabo la nave está casi lista, prepare todos los instrumentos que abordaremos
En eso se siente la voz de la maestra

-Chicos démosle la bienvenida a nuestra nueva amiguita- y trae de la mano a una niña entre asustada y tímida- Chicos digan hola a Lola.-

-Hoooolaaaa Lola- se escuchó a coro en toda la sala, todas las voces salvo una, la de la Bocatto que estudiaba fijamente a la nueva compañera de arriba abajo como si fuera un espécimen de otro planeta, en realidad venía de otra escuela de otra ciudad, a su padre lo trasladaban constamente en su trabajo.
Clarita, alias la cabo Thorne, saltaba de contenta por tener una nueva amiguita nueva- Vení Lolita a jugar con nosotras

-Cabo!!! Qué esta haciendo? Quién le dio autorización?
-Pero, pero…- Clarita hizo puchero y tuvo que volver sola a los instrumentos de la nave, con miedo de hacer enojar a su capitana.

-Qué estan haciendo?-

-Nada, ¿que te importa a vos?- fuerte y clara sonó la voz de Bocatto

- Anetta dejá jugar a Lolita con ustedes, no ves que es nueva y necesita nueva amiguitas

-Pero maestra!!!! Ya estamos a punto de despegar, una nueva tripulante nos atrasaría días de operación.

-Bocatto! Si querés seguir con la misión dejala jugar- la voz de la maestra no dio lugar a dudas

-Ufffffffffffff

Los días pasaron y parece que la capitana Bocatto tenía diferencias irreconciliables con la nueva subalterna

-Yo quiero ser capitana también- decía Lola que de la timidez de los primeros días poco y nada le quedaba.

-No puede haber dos capitanas en una misma nave y por antigüedad y experiencia yo soy la capitana, ¿no es así Cabo Thorne?

La Cabo Thorne ya estaba media aburrida de las misiones espaciales y hacía días que había vuelto con su inseparable compañera barbie superstar.
-Se se se… sí capitana!, no te preocupes Barbie, yo te peinaré y te cambiaré el vestido porque este esta fuera de moda

-Si no puedo ser capitana de esta nave, me haré una nueva solamente para mi, Lola que era más terca que Bocatto, no había quien le haga cambiar de opinión

-Está bien, hazte tu propia nave

-Y será mucho mejor y más nueva y podrá venir quine quiera conmigo!

-Ufffffffff

Y lo que parecía una linda amistad entre tres niñas del preescolar, resultó en tragedia, tragedia para la maestra, que no solo tenía una jovencita que hiciera lo que quisiera, sino que ahora tenía dos, y dos naves de cartón en su aula, temiendo que venga el inspector del ministerio y viera que como maestra de preescolar le faltaba agallas y valentía para lograr que los niños le obedezcan.


-Aún no entiendo como te seguí con está también, si ser astronauta es tu sueño, no el mío, yo quería ser modelo, sabés que ver mujeres en bolas es uno de mis pasatiempos preferidos.

-Thorne… Thorne dejá las mujeres en paz por un momento, ¿no ves que en el espacio está el futuro?. Bocatto con unos cuantos años más, casi 15 más que la inocente (¿) niña de preescolar, seguía teniendo de subalterna a su fiel e inseparable mejor amiga Thorne. – Además debería decirte que a las mujeres las vuelven locas los uniformes y las estrellas, conjugá esas dos cosas y qué tenemos?

- A nosotras?- la respuesta no sonaba muy convencida

- Exacto! Ahí estaremos nosotras para explicarles los misterios del universo a todas aquellas que quieran saber.
Como pueden ver las cosas no cambiaron mucho, Bocatto sigue con el sueño loco de ser astronauta y por eso se ha anotado en dicha carrera. Thorne que no podía dejar a su amiga en esa insensata aventura, según ella, se anotó junto a ella, y como las cosas no cambian como decía, uno de sus prendedores favoritos era un hello kitty, de colección, ya que hace años no se fabrican más esos motivos, por suerte para Bocatto abandonó el rosa a los 10 años, tal vez por el sutil consejo de su amiga, no lo sabemos con certeza, lo que si sabemos es que el cambio les favorecía a las dos; a Thorne ya no se la confundían con una enorme pantera rosa y a Bocatto ya no le hería la vista verla tan…tan…rosa.

Estaban en la clase de híper sueño, te explicaban como eran las capsulas de sueño, como debías dejar todo preparado, un embole atómico para Thorne que miraba con nostalgia su pin kitty.

-Escuchá esto que es importante!

-Nahhh si vas a estar vos para despertarme yo me quedo tranquila

-Ufffffffffffffff- efectivamente algunas cosas no cambian jamás

-Perdón chicas este asiento esta vacío?- la voz venía acompañada de una imagen celestial según nuestras dos heroínas- es la clase de híper sueño no?, espero no haber llegado muy tarde- una cara perfecta, un pelo largo castaño que invitaba a acariciarlo, y un cuerpo que llamaba a gritos ser conquistado, escalado y colonizarlo, el conjunto en sí dejó sin habla a las chicas y la mandíbula de Bocatto cayó 10 centímetros de su cara.
Thorne que ya había vuelto su mirada a su pin pensaba para sí “muy tiernita para mi gusto”, le contesto con indiferencia:

-Si, sentate tranquila, es la clase de híper sueño- Thorne siempre solícita corre sus cosas y le deja el espacio contiguo al suyo, mientras hace eso, recibe un codazo en las costillas provenientes de su antigua capitana

-Dejala que se siente de este lado- le murmura entre dientes
-Se, se se…. ¡dejá que se siente donde quiera!.

-Hola chicas, mi nombre es Vanguar, Lola

La cara de Bocatto se contrae en un rictus de horror, se empalidece y automáticamente todos los pensamientos que había tenido momentos antes, desaparecen al saber que la escultural nueva alumna era su vieja enemiga del preescolar, otro codazo a Thorne para que no revele sus nombres y mete lentamente su nariz en los libros que tenía ante sí.
Inevitablemente Lola supo quienes eran sus dos compañeras, y pensó que era un buen momento para retomar esa vieja amistad de cuando eran niñas. Claro que a Bocatto no le pareció para nada buena y se lo hizo saber, muy bien, muy fuerte y muy claro por supuesto. Tal vez lo que más le inquietaba a Bocatto era ese cosquilleo que sentía cada vez que la tenía a Lola cerca y eso le producía tal vez cierto temor, lo cual claro está le hacía reforzar la idea de que cuanto más lejos mejor para todo el mundo, incluida Clarita, ¡Thorne! ¡Ya se estaba ablandando y no lo podía permitir!
Continuaron las chicas, soñando con viajes y con las estrellas y con mujeres, Thorne más con lo tercero que con los dos primeros, pero bueno, una cosa llevaba a la otra, según las palabras de su querida amiga
La primer misión era inminente, estaban todos los astronautas con los mejores promedios y uno de ellos sería elegido, y sería cuadro de honor de esa promoción, la misión consistía en ir hasta ALFA-7 a reparar un satélite de comunicación del gobierno, una misión importantísima, parece que había unas escuchas que habían quedado encriptadas y llegaron por la mitad a la tierra. el comandante en jefe eligiría él mismo a quien lo acompañaría en la misma

-Y por último mis felicitaciones a todos ustedes que siguieron su sueño y hoy están aquí para recibir los honores de esta graduación esperando a que sirvan a su país con honradez y con valor

-Si, señor! –Se escuchó a coro, en la sala magna donde era la graduación.
Bocatto no daba más de la excitación, su traje nuevo, su gorra, era el día más esperado por ella, lo único que le faltaba para que sea un día inolvidable era que fuera la solicitada para la misión.
-Como todos ustedes saben en esta graduación se hará saber quién de ustedes me acompañara en la misión a ALFA-7, será por decirlo de alguna forma su prueba de fuego así que el nombre elegido es…

Bocatto salta de su asiento, segura está de ser ella la elegida, el mejor promedio de todos los años, no concebía que hubiera alguien más capacitado.

-El nombre del astronauta es, mejor dicho la astronauta, es…Dolores Vanguard
Bocatto se había levantado de la silla, hasta que siente el tirón de mangas de Thorne no había escuchado que su nombre no había sido dicho, sino de su enemiga.

-Increíble!! Luego de tantos años me sigue cagando la vida esta mina! No puedo creerlo y ahora de donde salió? Si nunca la volvimos a ver!!

- Tranquila Bocatto, dejala que se vaya a jugar a la electricista en el espacio, nosotras podemos irnos de putas con nuestros uniformes nuevos , ¿no están geniales?, ¿quedará bien si le agrego mi pin de kitty?

-Uffffffffff- el resoplido de Bocatto dejándose caer nuevamente en la silla es como un globo que se queda sin aire, un globo pinchado por la realidad aplastante de tener que seguir en tierra, mientras que Lola, la que la peleaba en el preescolar, la que le quiso robar su nave cuando eran niñas, hoy le robaba su primer viaje al espacio
Nuevamente se puede escuchar:
-Ufffffffffff, ¡mierda!-porque en uniforme Lola seguía quitándole el aire, además.

1 han dicho de esto...:

Clara dijo...

¿Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, no?? Jajaja!
Tu relato hizo que se me despegara la kitty del mouse!

Genial lola!!!


besiños!